22 mayo, 2017

PETICIÓN CONTRA LA OTAN A LOS GRUPOS DEL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS




Con motivo de la movilización internacional contra la OTAN, sobre la que se está organizando una Concentración en Madrid para el día 25 de mayo, compañeros de las Organizaciones y Colectivos Contra la Guerra y la OTAN hicieron entrega de una Carta a todos los Grupos Parlamentarios del Congreso de los Diputados, recordándoles sus obligaciones con respecto a la defensa de la soberanía, traicionada por la pertenencia a la OTAN y la presencia de las bases norteamericanas en nuestro territorio.

(Descargar imagen  ejemplo de una de las CARTAS)

(Enlace a la CONVOCATORIA a la Concentración)





10 abril, 2017

Voto histórico en la ONU indica que las armas nucleares serán ilegales en 2017


A pesar de la enorme presión de Estados Unidos, 123 naciones, todas con igual posición en la Asamblea General de la ONU, votaron por iniciar un proceso en 2017 para negociar la prohibición de las armas nucleares. ¿Por qué no circulan estas noticias como un reguero de pólvora? ¿Por qué no hay celebraciones en las calles?





Hacia finales de octubre ocurrió algo histórico en las Naciones Unidas.
A pesar de la enorme presión de Estados Unidos, 123 naciones, todas con igual posición en la Asamblea General de la ONU, votaron por iniciar un proceso en 2017 para negociar la prohibición de las armas nucleares. ¿Por qué no circulan estas noticias como un reguero de pólvora? ¿Por qué no hay celebraciones en las calles?
Bueno, una razón es que ya nadie toma en serio la amenaza que son las armas nucleares contra la humanidad. Y cuando decimos “nadie” nos referimos a los principales medios de comunicación, los que dan al tema casi ningún espacio en sus periódicos, estaciones de radio, sitios web y estaciones de televisión. Por lo tanto, “nadie” en este caso significa los magnates de los medios de comunicación que están en alianza con los bancos, los políticos y el complejo militar-industrial para mantener el statu quo durante el mayor tiempo posible, independientemente de las consecuencias para la humanidad, dado que estas personas sólo son capaces de pensar en la cantidad de dinero que pueden hacer en el presente y tal vez en unos años en el futuro.
Otra razón (en realidad, una extensión de la primera) es que la mayoría de la gente seguramente piensa que las armas nucleares ya son ilegales. Si las armas químicas y biológicas son ilegales, si las minas terrestres y las bombas de racimo son ilegales, ¿no lo serán también desde hace años las armas nucleares, siendo éstas mucho más destructivas? ¿Acaso el mundo no eliminó las armas nucleares cuando cayó el Muro de Berlín?
Bueno, en realidad, no. A pesar de la oferta que Gorbachov ofreció a Reagan para erradicar las armas nucleares, nunca sucedió, aunque hubo reducciones en el número de bombas a través de varios tratados. Hoy en día, Estados Unidos y Rusia tienen alrededor de 14.000 bombas (dependiendo de a cuál de las estimaciones realizadas se crea), que es mucho menos de las 80.000 a las que se llegó durante la guerra fría, pero siendo aún un gran número, si se entiende que 100 bombas lanzadas sobre ciudades conducirían a un invierno nuclear que eliminaría al 25% de la población mundial, y quién sabe a cuántas otras especies, y esencialmente llevaría a cualquier superviviente al suicidio.
Pero, independientemente del silencio mediático y de la falta de celebraciones en las calles, ya se hizo historia, y de una manera extraordinaria.

Desde el final de la conferencia de revisión del TNP de 2010 -la conferencia quinquenal que examina los progresos del Tratado de No Proliferación Nuclear para ver cómo se está desarrollando el desarme y recomendar nuevas medidas- algunos gobiernos y la sociedad civil han reorientado el debate sobre el desarme alejándolo de las supuestas “preocupaciones de seguridad” del P5 y de las “preocupaciones humanitarias”: el hecho de que una guerra nuclear sacará a los seres humanos y probablemente a todas las formas de vida -excepto quizás unos cuantos insectos de vida corta y bacterias – de la faz de la tierra.
En otras palabras, de acuerdo con esta nueva estrategia, independientemente de las preocupaciones de seguridad, si una guerra nuclear estalla, todos perdemos. Einstein dijo: “No sé con qué armas se librará la III Guerra Mundial, pero la IV Guerra Mundial será combatida con palos y piedras”. Sin embargo, con los nuevos conocimientos disponibles gracias a los avances de la ciencia climática, Einstein puede haber sido demasiado optimista: no habrá una IV Guerra Mundial, nunca.
El TNP era un gran trato: los que no tienen armas nucleares, nunca las conseguirán; los que tienen armas nucleares se desharán de ellas, y todos tendremos el derecho a desarrollar energía nuclear. Fue una gran idea en ese momento (1968) porque nadie entendió completamente los peligros de la energía nuclear, algo que sólo impactó a la conciencia humana con los accidentes en Three Mile Island y los desastres posteriores en Chernobyl y, más recientemente, en Fukushima.
El problema con la gran negociación es que no se ha cumplido 47 años después, y los países que carecen de armas nucleares están hartos de ser mantenidos como rehenes por los estados con armas nucleares ante la amenaza de una enorme violencia nuclear. Y no importa que los P5 digan de ellos mismos que son países “responsables”; sus doctrinas de seguridad permiten el uso de estas armas y, como un ladrón de banco blandiendo una pistola alrededor, no importa si hay balas en ella o no, el hecho de que él o ella tenga una en la mano constituye el uso.
El proceso de aprobación de esta resolución ha sido difícil. A pesar de la supuesta igualdad de los Estados miembros en la ONU, hay claramente algunos estados que son más iguales que otros. Los P5 tienen un veto en el Consejo de Seguridad, y las diferencias económicas son tales que los países desarrollados son capaces de manipular a los países en desarrollo.
Sin embargo, para el deleite de todos en el movimiento antinuclear de la sociedad civil y entre los 57 gobiernos que patrocinaron la resolución, muy pocos países se sometieron a la presión y 123 países votaron por iniciar negociaciones el próximo año.
Y la posición de los Estados poseedores de armas nucleares y de los que existen en virtud de un acuerdo de defensa denominado “paraguas nuclear”, nunca ha estado más dividido. De los nueve países con armas nucleares, cinco (Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Rusia e Israel) votaron en contra de la resolución, tres (China, India y Pakistán) se abstuvieron y uno (Corea del Norte) votó a favor de la resolución.
De los estados paraguas nucleares, los Países Bajos se obligaron a abstenerse como resultado de una campaña de la sociedad civil cada vez más eficaz en el parlamento holandés, absteniéndose también Armenia, Bielorrusia y Kirguistán.
Japón votó en contra de una prohibición: algo que constantemente deja a los observadores sorprendidos dado que es el único país con conocimiento directo de lo que significa tener una bomba lanzada sobre sus ciudades.
Al final de la votación, los países usaron sus ya conocidos discursos para apoyar sus posiciones. Algunos países dijeron que temían que el nuevo proceso podría debilitar el TNP, a pesar de que los países de apoyo han expresado una y otra vez que esta resolución no hará más que fortalecer el artículo VI del TNP. Otros dicen que el nuevo proceso es divisivo, contentándose con el statu quo en el cual nada se ha movido en las conversaciones de desarme en 47 años: El Tratado de Prohibición de Pruebas no ha entrado en vigor, el Tratado de Material Fisible no ha sido escrito, EE.UU. se ha retirado del Tratado de Misiles Antibalísticos y todavía estamos esperando discusiones sobre una zona libre de todas las armas de destrucción masiva en el Medio Oriente. Además de esto, todos los países que poseen armas nucleares están elaborando planes para modernizar sus arsenales, o están en proceso de modernizarlos, a un costo astronómico para la economía mundial y los pobres del mundo.
El nuevo tratado ciertamente no pondrá un arma nuclear fuera de uso el día de su ratificación, pero hará que sean efectivamente ilegales ante los tribunales internacionales y las corporaciones multinacionales y los bancos que no desearán que el público en general sepa que están involucrados con algo ilegal, por lo que el tratado aumentará la presión para que vayan desprendiéndose. Las campañas de la sociedad civil para estigmatizar las armas nucleares serán enormemente impulsadas y ningún político podrá decir nunca que el TNP otorga a su país el derecho legal de mantener armas nucleares y, en última instancia, es por ello que los Estados Unidos (y sus amigos) estaban tan ansiosos por evitar que esta resolución sea presentada a la Asamblea General.
Y es por eso que su aprobación es tan histórica. Aquellos que por décadas han acusado a otros estados de ser naciones “irresponsables” y “parias”, ahora se encontrarán en el extremo receptor de esas acusaciones, y por una muy buena razón.
Tony Robinson





27 marzo, 2017

Hablando de «Ante nuestros ojos»




ENTREVISTA A THIERRY MEYSSAN

Hablando de «Ante nuestros ojos»

En ocasión de la publicación de su nuevo libro Sous nos Yeux. Du 11-Septembre à Donald Trump, actualmente en proceso de traducción al español y a otros idiomas, Thierry Meyssan habla de ese trabajo en entrevista concedida a través de Internet.

 | DAMASCO (SIRIA)  




 Red VoltaireThierry Meyssan, acaba de aparecer su nuevo libro Sous nos yeux 10 años después de la publicación del anterior. ¿De qué trata y por qué dejó pasar tanto tiempo?
Thierry Meyssan: Hace 16 años, yo denunciaba el golpe de Estado del 11 de septiembre. Lo que yo anticipaba en aquel momento efectivamente tuvo lugar: los responsables de aquella operación instauraron un estado de emergencia permanente en Estados Unidos e iniciaron una serie de guerras imperialistas. Mucha gente sólo retuvo de aquel libro el corto pasaje sobre el atentado del Pentágono pero es un libro de ciencias políticas que debería tomarse muy en serio.
No entiendo por qué me preguntan si sigo «creyendo» todavía lo que escribí en 2002: estoy viéndolo, estoy viviéndolo diariamente. Las ciencias políticas son ciencias empíricas: entre las hipótesis, sólo es posible distinguir las que son ciertas de las que son falsas a través de sus consecuencias. Y el tiempo me ha dado la razón.
Hace más de un año que Francia se halla bajo un estado de emergencia, mientras que todas esas guerras han devastado el Medio Oriente Ampliado y dejado más de 3 millones de muertos. Incluso están extendiéndose a Europa con flujos migratorios y atentados terroristas.
En Sous nos yeux [en español “Ante nuestros ojos”] he querido pasar revista a la planificación de esas guerras y explicar quién las decidió, por qué y de qué manera. Los occidentales abordan ese fenómeno de manera secuencial. Para ellos, en general, no hay relación entre lo sucedido en Afganistán, en Irak, en Túnez, en Egipto, en Libia, en Yemen y en Siria. Dan por sentado que todos esos pueblos aspiran a la democracia pero que ninguno de ellos es capaz de establecerla.
Detrás de esas apariencias discontinuas hay un plan general que afectó primeramente el Medio Oriente Ampliado y que ahora se extiende a Occidente.
Red VoltaireDe hecho, su libro aparece precisamente en momentos en que la expresión «post-verdad» está particularmente de moda en los medios masivos (para denunciar exclusivamente la supuesta propaganda de la Rusia de Putin y las también supuestas mentiras de Trump) y en que el «diario de reverencia atlantista» se autoproclama como una especie de MiniVer (Ministerio de la Verdad) con su indescriptible Décodex… El libro que usted nos propone muestra hasta qué punto están invertidos los valores y que estamos viviendo en un mundo que se ha hecho más que nunca verdaderamente orwelliano. ¿Queda aún alguna esperanza?
Thierry Meyssan: En Occidente, acabamos de entrar, con la campaña anti-Trump, en la primera fase de la propaganda propiamente dicha, porque es la primera vez que el sistema arremete contra la función que hasta ahora había presentado como suprema. Aparece, en este caso, una evidente contradicción entre las técnicas de «relaciones públicas» y las técnicas de la «propaganda». En efecto, Donald Trump es un especialista en las primeras pero es una víctima de las segundas.
Una de las características de la propaganda es que sustituye al espíritu crítico. Cuando estábamos en la escuela, no pensábamos que un texto tenía más valor porque fuese de tal o mas cual autor, lo juzgábamos por su contenido. Aprendíamos a leer de manera crítica. La Democracia se basa en ese principio: tenemos que prestar atención a lo que dice cualquier ciudadano, mientras que la monarquía sólo concedía la palabra a la nobleza y a la iglesia –hoy diríamos a los políticos y los periodistas.
Décodex hace exactamente lo contrario. Califica a priori un artículo de cierto o falso según su procedencia. Eso es intelectualmente estúpido y profundamente antidemocrático.
A ustedes no se les ha escapado el hecho que el Décodex está vinculado simultáneamente a la Entente de medios creada por una misteriosa ONG, First Draft, y al estado mayor militar de la Unión Europea. De hecho, [el diario francés] Le Monde, al hacer suya esa iniciativa, está muy lejos de poder reivindicar el estatus de simple órgano de prensa. Y, en respuesta a su pregunta, la esperanza no reside en los medios en general sino en que seamos capaces de resistir.
Red VoltaireEl uso intensivo de la propaganda para vender una guerra no es ciertamente una novedad. Pero con Libia y Siria tenemos la impresión de que se han alcanzado niveles altísimos, raramente vistos anteriormente, exceptuando quizás el momento culminante de la Primera Guerra Mundial, como señalaba últimamente, entre otros, Patrick Cockburn en CounterPunch.
Thierry Meyssan: Sí, pero esa comparación es válida sólo para el Reino Unido –o más exactamente para su metrópolis– y Estados Unidos, cuyo territorio no se vio afectado por la guerra y que dominaban la propaganda moderna. En aquella época, Rusia, Alemania y Francia ni siquiera sabían en qué consistían esas técnicas.
La primera novedad es la importancia que tiene actualmente la actividad audiovisual y el uso, más frecuente de lo que parece, de imágenes de ficción que se presentan en los noticieros como si fuesen reportajes auténticos. Me refiero, por ejemplo, a secuencias de imágenes sobre la falsa «revolución verde» en Irán y las imágenes de la supuesta entrada de los rebeldes en la Plaza Verde de Trípoli, en Libia. Esa mezcla de ficción y realidad acaba de triunfar con la entrega, por parte de Hollywood, de un premio en la categoría de documental a al-Qaeda por su puesta en escena de los Cascos Blancos (White Helmets) en Alepo.
La segunda novedad es la creación de una coordinación internacional entre gobiernos aliados para acreditar su propia propaganda. Eso comenzó con el Buró Conjunto de Comunicaciones Globales de la Casa Blanca y de Downing Street [residencia oficial del primer ministro británico]. Hoy en día, esa coordinación la realizan la StratCom Task Force de la Unión Europea y el Centro de Comunicación Estratégica de la OTAN.
Red VoltaireTodo el mundo sabe que «en tiempo de guerra, la verdad es la primera víctima», todos recordamos al menos algunas manipulaciones y mentiras que la prensa repitió unánimemente en el pasado. Pero, ¡todos siguen cayendo en la trampa una y otra vez! A veces tenemos la impresión de que, como se dice, «mientras más increíble, más fácilmente se lo tragan». Basta con que lo digan la mayor parte de los medios. A pesar de todo, no todos los periodistas –ni los políticos– son vendidos ni estúpidos. ¿Cómo explicar entonces esta ceguera colectiva, este trance consensual de los medios y los políticos?
Thierry Meyssan: La prensa ha cambiado profundamente en los últimos años. En Estados Unidos el número de periodistas disminuyó en dos tercios desde los hechos del 11 de septiembre. En realidad, ya casi no hay periodistas sino muchos redactores que adaptan los despachos de agencias a diferentes públicos. Eso es completamente distinto.
Además, la lógica comercial ha prevalecido ampliamente sobre la preocupación por informar. Violar la Carta de Munich, documento que establece los derechos y deberes de los periodistas, se ha hecho algo cotidiano para la mayoría de ellos sin suscitar la menor condena, ni de parte de la profesión, ni de parte del público. Por ejemplo, nadie protesta cuando la prensa publica la contabilidad de un banco o de un gabinete de abogados, supuestamente en busca de gente que defrauda el fisco; ni cuando un diario publica un acta que debería permanecer secreta en el marco de un proceso de instrucción, supuestamente con intenciones de revelar las ilegalidades cometidas por un acusado. ¿Qué pasa entonces con la debida confidencialidad de esas profesiones? ¿Realmente quiere usted que la prensa pueda divulgar todas las operaciones bancarias que usted hace y el expediente de su divorcio? ¿Quiere usted ser designado como culpable sólo por haber sido interrogado por un magistrado? Entonces, ¿por qué acepta usted eso cuando se trata de personas conocidas?
Para terminar sobre este punto, la prensa y sus lectores ya no buscan entender el mundo y se han vuelto crueles. Hace 20 años, mis lectores me escribían reprochándome que criticaba a tal o más cual individuo sin mencionar sus méritos. Hoy sucede lo contrario, me reprochan rendir homenaje a tal o más cual personalidad sin mencionar que se le acusa de esto o de aquello.
Es porque hemos aceptado esta deriva que nos hemos hecho crédulos, no lo contrario. Los responsables políticos han adoptado nuestro comportamiento colectivo. Y cuando se le pregunta al presidente [francés Francois] Hollande por qué tomó tal o mas cual decisión en política exterior, lo que responde es que tenía que reaccionar a las expectativas de la prensa. O sea, él no decide su política exterior después de recibir los informes de su administración y de haber conversado con sus consejeros sino leyendo el periódico.
Hemos llegado a un sistema circular: los periodistas siguen a los políticos, que a su vez siguen a los periodistas. Ya nadie está en contacto con la realidad.
Red VoltaireNumerosos libros han abordado el tema de las «primaveras árabes», casi todos proponiendo una lectura simplista de hechos que se desarrollan de forma espontanea –el famoso «viento de libertad» que barre a los dictadores establecidos– conforme a la visión romántica, incluso ingenua, parisina, de la Revolución Francesa. En ese contexto, el libro de usted es una nota discordante, ¡es lo menos que se puede decir! ¿Cómo se justifica el análisis que usted hace? O, para plantear la pregunta de otra manera, ¿por qué no es pura y simplemente «conspiracionista»?
Thierry Meyssan: Primeramente, durante la Revolución Francesa, el rey traicionó al buscar la ayuda de los ejércitos extranjeros para reprimir a su pueblo. Así que fue destituido. Pero el jefe de Estado no fue destituido por su pueblo en ninguno de los 7 países donde se desarrollaron esas primaveras árabes. ¿No le parece extraño?
Disponemos además de numerosos testimonios y de varios documentos que demuestran que los anglosajones prepararon esos acontecimientos desde el año 2004. Como siempre existe un periodo de tiempo entre el momento en que se toma la decisión, el despliegue de los elementos necesarios y la concretización del proyecto, y como no tenemos nada de memoria, nos sorprendimos ante algo que ya se nos había anunciado.
No malinterprete lo que acabo de decir. Es cierto que hubo movimientos de protesta en cada uno de esos países, pero ninguno fue una revolución tendiente a derrocar al jefe de Estado y a democratizar la sociedad. Estamos proyectando nuestra propia fantasía en acontecimientos que son de otra naturaleza.
Las «Primaveras Árabes» no son más que la reedición de la «Gran Rebelión Árabe de 1916»: un movimiento que en aquel momento todos creyeron espontáneo. Pero todos los historiadores coinciden actualmente en describirlo como enteramente concebido y manipulado por los británicos. La diferencia es que esta vez no hubo una figura romántica como Lawrence de Arabia, quien llegó a creer en las promesas de sus superiores de Londres. Todo eso se dirigió con un perfecto cinismo.
Red VoltaireThierry Meyssan, quienes le siguen a usted y leen regularmente lo que usted escribe saben que es usted un hombre de paz. Desde hace más de 6 años está usted presente en el terreno donde se desarrollan estos conflictos y por eso su mirada y sus análisis tienen un valor extraordinario y merecen como mínimo ser escuchados. Sin embargo, usted cuenta como ha sido en ocasiones actor de los acontecimientos –tanto en Siria como en Libia, en Irán y en Rusia. Se impone entonces la siguiente pregunta. Sin acusarlo a usted de ser «el amigo de los mollahs y de los peores dictadores» –lo cual sería una acusación completamente estúpida– ¿no podríamos pensar que su lucha contra el imperialismo le ciega? ¿O que está usted bajo la influencia de la propaganda del otro bando? ¡O incluso que usted mismo es un vector de esa propaganda!
Thierry Meyssan: Yo mismo me planteo esa interrogante cada día y espero que ustedes, los que viven del otro lado de la frontera, se hacen también esa pregunta en relación con ustedes mismos. Donde quiera que uno viva siempre se halla bajo la influencia de su medio. La situación de ustedes en Europa no es mejor que la mía aquí.
Cada uno de nosotros tiene que hacer un esfuerzo para ser objetivo. Eso no es espontáneo. En un conflicto, tenemos que tratar de entender cómo analizan las situaciones nuestros adversarios. No para combatirlos mejor sino para tener la posibilidad de acercarnos a ellos.
Ya establecida esa premisa y sabiendo que la responsabilidad política reside en el hecho optar siempre por la menos mala de las soluciones, no pretendo haber servido a santos ni a los mejores. Es por eso que no he estado al servicio de George W. Bush ni de Barack Obama, que destruyeron el Medio Oriente Ampliado; ni de Nicolas Sarkozy, que destruyó Libia; ni de Francois Hollande, que destruyó Siria. He estado al servicio de Hugo Chávez, que sacó a su pueblo del analfabetismo; de Mahmud Ahmadineyad, que industrializó Irán; de Muammar el-Kadhafi, que había eliminado la esclavitud en Libia; y de Bachar al-Assad, que ha salvado la República Árabe Siria de las hordas yihadistas. Nunca me pidieron hacer nada de lo que tuviese que avergonzarme y si me lo hubiesen pedido, yo no lo habría hecho.
Red VoltaireAl leer su libro uno siente una especie de vértigo porque lo que usted escribe es radicalmente diferente de la narración que se hace en Occidente. ¿Cómo es eso posible?
Thierry Meyssan: En Occidente no hay regímenes autoritarios pero allí la propaganda es cotidiana. Eso sucede porque esa propaganda no es impuesta desde arriba sino esperada abajo. La propaganda no triunfa porque no queramos saber la verdad sino porque no queremos conocer los crímenes que se cometen en nuestro nombre. Somos como los avestruces que meten la cabeza en la arena para no ver.
La mejor prueba de lo que digo es la campaña electoral por la presidencia de Francia. Hasta este momento, prácticamente ninguno de los candidatos ha dicho lo que haría como presidente. Todos explican lo que tendría que hacer su primer ministro en el plano económico, pero ninguno se atreve a hablar de la responsabilidad presidencial a la que aspiran, que son la política exterior y la defensa de la Patria. Sin embargo, en tiempos de globalización, es simplemente imposible obtener resultados económicos sin comenzar por reposicionar el país en la escena internacional. Pero son pocos los que aún se atreven a analizar las relaciones internacionales. Eso se ha convertido en tabú.
Red VoltaireLos atentados terroristas de Daesh y Al-Qaeda en Francia en los 2 últimos años modificaron un poco el discurso mediático, sobre todo después de las matanzas del 13 de noviembre en París. Los medios dieron repentinamente cierto eco a las voces disonantes –hasta entonces inaudibles– que cuestionaban la política francesa hacia Libia y Siria y también las relaciones especiales y privilegiadas que mantienen nuestros dirigentes con Qatar y Arabia Saudita. Pero después volvimos rápidamente al statu quo ante según el cual «Bachar» el verdugo tiene que irse…
Thierry Meyssan: Una vez más, ustedes toman las cosas al revés. El director general de la Seguridad Interior [francesa], Patrick Calvar, declaró ante una comisión parlamentaria que sabía quién ordenó los atentados pero que no lo diría. En efecto, no es él quien tendría que decirlo sino el presidente de la República, Francois Hollande.
Pero, como explico en mi libro, Alain Juppé y Francois Hollande contrajeron compromisos internacionales secretos que no pudieron cumplir. Sintiéndose engañado, Recep Tayyip Erdogan ordenó los atentados de París y el de Bruselas e incluso se felicitó por ellos de antemano. Esas dos operaciones fueron realizadas por dos comandos diferentes, aunque Mohamed Abrini, del MI6 británico, participó en los dos.
Nuestros sucesivos gobiernos han tomado decisiones tan abyectas que no se atreven a confesarlas. Yo he abordado esa situación en mis artículos, pero sólo a medias. Esa situación no puede mantenerse. No puedo soportar ver morir a nuestros compatriotas en el teatro Bataclan y en las terrazas de los cafés. Escribí este libro para sacar a la luz la ropa sucia y para que logremos un cambio.
Red VoltaireCon este libro usted vuelve a sumergirnos en el pasado que, aunque reciente, parecía haber quedado atrás: me refiero en específico al brillante discurso de paz de Dominique de Villepin ante el Consejo de Seguridad de la ONU, en 2003, y a la intervención militar ilegal contra Libia, en 2011. ¿Cómo ha podido verse en Francia, en tan poco tiempo –sólo 8 años– el triunfo total entre nuestras «élites» de las tesis de los neoconservadores estadounidenses y de su profecía auto-realizada del «choque de civilizaciones» y la «guerra sin fin contra el terrorismo»?
Thierry Meyssan: En primer lugar, en mi opinión, no hay tal profecía: el «choque de civilizaciones» y la «guerra contra el terrorismo» nunca existieron. Lo que estamos viendo sólo es una guerra de un Imperio y sus aliados contra los pueblos del Medio Oriente Ampliado y contra el pueblo del Donbass. La novedad es que la Casa Blanca ya no gobierna el Imperio, quien lo gobierna es el Estado Profundo, algunos de cuyos dirigentes hemos podido identificar.
Luego, el alineamiento de las élites europeas tras la administración Obama es un fenómeno clásico de colaboración con el más fuerte, fenómeno que hoy se prolonga en contra de la administración Trump. Así que los europeos se han puesto al servicio de la oposición estadounidense.
Red VoltaireSobre ese tema, usted establece una diferencia notable entre las presidencias de Sarkozy y de Hollande, este último reactivó la guerra en Siria mientras que Sarkozy –que la había iniciado– se disponía, por pragmatismo, a salir de ella…
Thierry Meyssan: Aunque hay que decir que si Sarkozy se retiró sabiamente del conflicto sirio, anteriormente había proseguido la lucha contra Costa de Marfil y contra Libia hasta el último momento. Pero lo más importante no es eso. Los gobiernos de Sarkozy se dividieron en cuanto a la participación de Francia en el plan británico de las «primaveras árabes».
Tendríamos que rendir homenaje a quienes convencieron a Sarkozy de que hiciera la paz. Pero ahí se complican las cosas porque el Sistema los castigó a casi todos. Mientras que los medios cantaban loas a Alain Juppé, el prefecto Edouard Lacroix fue físicamente eliminado, Claude Guéant fue condenado a ir a la cárcel, Bernard Squarcini y Francois Fillon son ahora objeto de acciones judiciales. Hay que entender que esos ejemplos desestimulan a todos los que hoy pudieran poner fin a la guerra.
Red VoltaireSu libro comienza citando la siguiente resolución de la ONU:
«Todos los Estados deben abstenerse de organizar, ayudar, fomentar, financiar, estimular o tolerar actividades armadas subversivas o terroristas destinadas a cambiar por la fuerza el régimen de otro Estado, así como de intervenir en las luchas internas de otro Estado.»
Ese pertinente recordatorio de la base del Derecho Internacional parece ser perfectamente ignorado por la mayoría de nuestros responsables políticos, y también por los periodistas y los medios de difusión que se hacen eco de lo que dicen sin cuestionarlos nunca.
Thierry Meyssan: Esa citación está sacada de la resolución que detalla la significación de la Carta de las Naciones Unidas. Es un texto de referencia que, por supuesto, han estudiado todos los diplomáticos y periodistas especializados.
Olvidar eso siginifica que uno no tiene ya intenciones defender los principios del Derecho Internacional. Hoy estamos viviendo en un mundo hipócrita donde los responsables políticos y los funcionarios de la ONU dicen seguir la Carta pero la violan constantemente. Como muestro detalladamente en este libro, las actuales guerras en el Medio Oriente y el Donbass están siendo dirigidas política y logísticamente desde la sede de la ONU por el segundo responsable de mayor nivel de esa organización: el estadounidense Jeffrey Feltman.
Red VoltaireEn este libro, al contrario de los anteriores, usted ha optado por no citar las fuentes ni utilizar notas. ¿Cómo explica esa decisión, que puede dar pie a todas las acusaciones que no dejarán de oírse en su contra? ¿Apuesta usted por la inteligencia de los lectores?
Thierry Meyssan: En 2002, en La Gran Impostura 1 –sobre los hechos del 11 de septiembre de 2001, yo citaba fuentes oficiales que aparecían en internet. En aquella época todavía era poca la gente con acceso a internet y me reprocharon que no me apoyaba en la única fuente seria: las que existían en papel. En 2007, en La Gran Impostura 2 –sobre la agresión que acababa de tener lugar contra el Líbano– cité cientos de despachos de agencias de prensas e informes oficiales. Al ser imposible reprocharme algo, la prensa ignoró el libro. Esta vez no ofrezco referencias. Los personajes que cuestiono probablemente desmentirán y me acusarán de inventar cosas. Si quieren que saquemos los trapos al sol, estoy dispuesto a contestarles.
¿Sabe usted?, entre 2002, 2007 y 2017 he vivido muchas cosas, he aprendido mucho y madurado mucho. Nadie en Francia ha participado en los acontecimientos como yo lo he hecho.
Red VoltaireHace 10 años, su libro L’Effroyable Imposture 2. Manipulations et désinformations no fue objeto de ningún comentario en los medios. De hecho, la imagen de usted había sido tan denigrada que los libreros –que también son víctimas de la propaganda– recibieron su libro con reticencia, evitando darle visibilidad en sus establecimientos –como habitualmente se hace con un autor exitoso–, poniéndolo más bien lejos de las miradas, en los estantes, y llegando incluso a esconderlo hasta poniéndolo fuera del alcance del público, en el almacén. A pesar de eso aquel libro se vendió mucho. Dado el ambiente casi histérico alrededor de «Bachar», Putin y Trump, es evidente que este nuevo libro no contará con una acogida mejor que aquella. ¿Es posible ser optimista en cuanto a su difusión?
Thierry Meyssan: Estamos en una época diferente. Hace unos años casi todos creíamos cualquier cosa, si aparecía publicada en Le Monde. Hoy en día, la mayoría se interroga sobre las contradicciones de la retórica del pensamiento correcto.
Por ejemplo, supongamos que al-Qaeda sea un grupo de antioccidentales rabiosos que cometieron los atentados del 11 de septiembre. ¿Cómo es posible entonces que alguien haya exigido al general Carter Ham, comandante del AfriCom, que colaborara con al-Qaeda en Libia? Exigencia que, por cierto, lo llevó a protestar y puso fin a su misión. ¿Por qué Laurent Fabius apoyó [como ministro francés de Exteriores] a los Estados árabes según los cuales al-Qaeda «está haciendo un buen trabajo» en Siria? ¿Por qué Francia envió municiones a al-Qaeda en Siria?
Por eso podemos esperar que individualmente, uno tras otro, los franceses en general –y por tanto también los libreros– revisarán lo que creían saber desde el inicio de los acontecimientos. Si los hechos parecen incoherentes, ¿dónde está su lógica?
Red VoltaireThierry Meyssan, gracias por su tiempo y, sobre todo, por este libro extraordinario cuya lectura recomendamos a todos, además de recomendar también que lo den a conocer lo más ampliamente posible a su alrededor. ¿Quiere decir algo más, a modo de conclusión?
Thierry Meyssan: Cada cual debe ahora posicionarse ante algo que comenzó en el Medio Oriente Ampliado. Es un proceso que se inició en países lejanos, pero que ahora llega a nuestros países. Los atentados, por un lado, y la propaganda por el otro, ya están aquí. Si nos negamos a mirar la verdad de frente, nos aplastarán las fuerzas de las queremos a toda costa ser aliados. Mientras más esperemos, más difícil será defender la libertad en nuestro propio suelo.

Fuente : «Hablando de «Ante nuestros ojos»», por Thierry Meyssan, Red Voltaire , 19 de marzo de 2017, www.voltairenet.org/article195662.html



02 marzo, 2017

Llamamiento Internacional contra cumbre de la OTAN


marzo 1, 2017 

Primero es la gente, no la guerra
Este año será la primera cumbre de la OTAN del Presidente Donald Trump. Tendrá lugar en Mayo en la recién estrenada sede de Bruselas, una ciudad que alberga tanto a la OTAN como a la Unión Europea, – dos instituciones que cooperan estrechamente en sus políticas militaristas.


La OTAN y sus estados miembros participan en guerras ilegales e intervenciones militares, desde Yugoslavia hasta Afganistan, Libia, Iraq , Siria , el mar Mediterráneo y el océano Indico. Contribuyen enormemente a la inestabilidad internacional, potenciando la carrera armamentística y la militarización. La OTAN permanece comprometida con la mayor amenaza humanitaria: las armas nucleares.
De una cumbre a otra, la OTAN perpetua, impone, y amplía su política de guerra y dominación.
El mundo nos muestra sus consecuencias: países enteros devastados, millones de personas se convierten en refugiados, enfrentándose a sufrimientos terribles e incluso la muerte; desastre medio ambiental; aumento de extremismos violentos y terrorismo; tensión militar y confrontación; proliferación de armas nucleares y el riesgo creciente de una guerra nuclear.
Y en respuesta a estas terribles consecuencias, la OTAN se dedica aún más a la militarización y la guerra:
  • Se exigirá a todos los estados miembros de la OTAN aumentar su presupuesto militar en un 2% del PIB. En un momento de crisis económica y austeridad, esto significa robar más dinero de los presupuestos que cubren necesidades sociales, de educación, justicia, desarrollo internacional y protección medioambiental. Todo ello, es esencial para construir un mundo más pacífico y estable.
  • Los estados miembros de la OTAN tendrán que gastar un 20% de sus presupuestos de defensa en equipamiento militar: barcos de guerra, aviones de guerra, drones, bombas, tecnología y otros más. El poderoso loby armamentístico se frota las manos anticipadamente. La OTAN se burla de los mecanismos diplomáticos de resolución de conflictos al estimular la carrera de armamentos.
  • La OTAN está agravando las tensiones con Rusia, desplegando tropas y armas en su frontera e instalando un sistema de defensa de misiles. Todo esto promueve el desarrollo militar y evita la construcción de relaciones pacíficas y entendimiento mutuo.
  • La OTAN y sus estados miembros multiplican las intervenciones fuera de su territorio y extienden su presencia mediante alianzas por todo el mundo y “coaliciones de voluntarios”. Extienden su dominación económica, política y militar, en lugar de invertir política y financieramente en las Naciones Unidas para alcanzar su objetivo de un mundo seguro y pacífico.
  • La OTAN amplía su política nuclear como suprema “garantía” de seguridad para los aliados, a pesar de que la mayoría de países del mundo estén negociando un tratado para prohibir las armas nucleares. Mientras tanto, las armas nucleares de Estados Unidos en Europa-bajo el pretexto de la OTAN-se están modernizando a costa de muchas decenas de miles de millones de dólares.
No queremos la militarización de la Unión Europea ni la creación de una superpotencia europea, como promueven cada vez más sus dirigentes. El cierre de las fronteras europeas no es la respuesta a los retos de la migración. Los refugiados son bienvenidos.
La OTAN, es la máquina de guerra más agresiva del mundo. Necesitamos urgentemente la paz mundial y un desarrollo sostenible. Hacemos una llamada a todos los que deseen la paz así como a las organizaciones para que se unan a las manifestaciones contra la Cumbre de la OTAN, en Bruselas y en el mundo entero. Ejerzamos presión sobre nuestros gobiernos para invertir en bienestar social, no en guerra.
Nuestra exigencia a nuestros gobiernos es clara: tenemos que abandonar la OTAN y la OTAN debe ser disuelta.

Este llamamiento se acordó en la segunda reunión preparatoria para acciones contra la cumbre de la OTAN de los días 24 y 25 de Mayo en Bruselas.
Traducción de Nuria Blanco de Andrés, para el Foro Contra la Guerra Imperialista y la OTAN
(Acceder al sitio web “No to war-No to NATO”, con el llamamiento original, en inlés)





16 febrero, 2017

Gobierno de izquierda triunfa en Europa, pero hay silencio

Emir Sader

31/01/2017



Foto: cronicaviva.com.pe

Por increíble que parezca, hay un gobierno de izquierda en Europa, antineoliberal, que marcha bien. Por increíble que parezca, porque parece que el clima no daría para eso. Syriza no ha logrado enfrentar la austeridad de la Unión Europea. El Psoe se ha negado a una alianza con Podemos, que habría llevado a un gobierno como el de Portugal. Y los portugueses que escriben artículos sobre tantos temas, no ayudan para nada en difundir el gobierno de Portugal, un gobierno de izquierda que triunfa. Una actitud cobarde se sumarse al silencio de los grandes medios internacionales en contra del gobierno portugués, que une a toda la izquierda del país.

Cuando el gobierno de derecha, aun quedando en primer lugar, no logró, hace un año y medio, mayoría suficiente para gobernar, surgió la propuesta de un gobierno de toda la izquierda, que reuniera a toda a la izquierda:  al Partido Socialista, al Frente de Izquierda y al Partido Comunista, que sumados tendrían mayoría para gobernar. Tuvieran que llegar a un acuerdo entre ellos, con concesiones mutuas. El Partido Socialista tuvo que abandonar su propuesta de flexibilización de las relaciones laborales, así como la de privatización del sistema de trasportes, pero sobretodo abandonar a las políticas de austeridad que promueven una devastación social en toda Europa. Los otros grupos de izquierda no participan directamente del gobierno, pero lo apoyan, a partir de un documento que define el fin de la política de austeridad a cambio de la retirada de la posición de salida de la Unión Europea.

Al inicio había un cierto escepticismo sobre la viabilidad de ese tipo de gobierno, en medio de acusaciones terroristas de la derecha, según las cuales el país iría a la quiebra.  Casi un año y medio después, el gobierno del socialista de Antonio Costa va muy bien, es más popular que nunca y con resultados económicos y sociales muy positivos, confirmando que la vía de la izquierda contemporánea es la de la unidad en la lucha por la superación del modelo neoliberal.

Los sueldos de los servidores públicos fueron recuperados, su jornada de trabajo fue reducida de 40 a 35 horas, el sueldo vital fue elevado en términos reales, al igual que las remuneraciones de los retirados. Al mismo tiempo que se respetan los criterios sobre los déficits presupuestarios, dado que ese déficit bajó al 2,3% del Producto Bruto Interno, la cifra más baja de la historia democrática de Portugal. Todo ello acompañado de la recuperación del crecimiento económico y la disminución del desempleo del 12,3% al 10,5%.

 “Nuestro principal objetivo era frenar el programa de la derecha y lo logramos”, dice la joven dirigente del Frente de Izquierdas, Catarina Martins, líder de la bancada de ese partido en el Congreso. “Nosotros hemos contribuido para impulsar un conjunto de medidas que van en la dirección de una más grande justicia social”, ha declarado Jeronimo de Souza, dirigente del Partido Comunista de Portugal. Era necesario encontrar “respuestas a los problemas urgentes de salarios, retiro de los trabajadores y de funcionamiento del sistema de salud”, agrega. “El acuerdo que logramos fue el mejor posible con los 10% de votos que tenemos”, comenta Catarina.

Ese esquema es el que casi fue aprobado en España, por la alianza del Psoe con Podemos, pero fue bombardeado por los sectores conservadores del socialismo español. Portugal demuestra que es una vía posible: al igual que los gobiernos progresistas de América Latina, organizar un gobierno centrado en la lucha por la superación del modelo neoliberal. España mira con esperanzas a Portugal, pero también Francia, donde un candidato de izquierda triunfó en las primarios del Partido Socialista y propone un frente al otro candidato socialista –Melenchon– y al candidato verde.

¿Pero por que un gobierno de izquierda que triunfa no es difundido por las fuerzas de izquierda y por los intelectuales portugueses y otros que a menudo escriben sobre Portugal para destacar los reveses y las dificultades de la izquierda? Colaboran así para sabotear a ese gobierno, dejándolo en la sombra. Parece que es gente a quien solo le gusta destacar los errores y los problemas de la izquierda, pero que no está dispuesta a difundir y a reconocer los avances de la izquierda. A pesar de todo, el gobierno de unidad de la izquierda en Portugal avanza y tiende a volverse una referencia para la izquierda de los otros países de Europa.
                                                        
Emir Sader, sociólogo y científico político brasileño, es coordinador del Laboratorio de Políticas Públicas de la Universidad Estadual de Rio de Janeiro (UERJ).







19 enero, 2017

Prueba grabada: John Kerry confirmó en privado que apoya y arma a Daesh

 




 El New York Times había publicado, el 30 de septiembre de 2016, varios fragmentos de la grabación de audio de una conversación entre el secretario de Estado John Kerry y miembros de la «oposición», en un encuentro que sostuvieron el 22 de septiembre de 2016, al margen de la Asamblea General de la ONU [1].
En esa grabación, el jefe de la diplomacia estadounidense deplora que el Congreso de Estados Unidos se niegue a enviar hombres para que derroquen la República Árabe Siria y aconseja a los opositores que se busquen otra potencia militar que los ponga en el poder.
Los fragmentos seleccionados por el New York Times hacían pensar que el Departamento de Estado no podía seguir apoyando a la Coalición Nacional de la Oposición (oposición siria en el exterior) y le pedía que buscara otros padrinos.
Pero la grabación completa, que dura 36 minutos, ha sido publicada, el 1º de enero de 2017 por The Last Refuge [2].
Esta versión íntegra modifica el sentido de la conversación y demuestra que, con su selección de los fragmentos publicados, el New York Times no buscaba acusar a la administración Obama sino protegerla.


En la grabación completa se oye al secretario de Estado John Kerry
- confirmar que el objetivo estratégico de la guerra que la administración Obama inició en 2011 contra la República Árabe Siria es el derrocamiento del régimen;
- confirmar que la administración Obama esperaba que el Emirato Islámico (Daesh) terminara el trabajo iniciado por Washington derrocando la República Árabe Siria;
- confirmar que la administración Obama entregó armamento a Daesh para que derrocara la República Árabe Siria.
Esta grabación pone fin al mito de la supuesta “revolución” siria y también al cuento de la lucha de Occidente contra Daesh. Permite además de comprender mejor las tensiones en el seno de la administración Obama y la dimisión del general Michael Flynn, el entonces director de la agencia de inteligencia del Pentágono y ahora designado por el presidente electo Donald Trump como consejero presidencial para la Seguridad Nacional.

A la luz del derecho internacional, el respaldo a Daesh viola varias resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU y constituye un crimen contra la Humanidad.


[1] “Audio Reveals What John Kerry Told Syrians Behind Closed Doors”, Anne Barnard, The New York Times, September 30, 2016.
[2] “Absolutely Stunning – Leaked Audio of Secretary Kerry Reveals President Obama Intentionally Allowed Rise of ISIS…”, The Last Refuge (The Conservative Tree House), 1º de enero de 2017.







Ver También:

Una «ONG humanitaria» corta el agua a 5,6 millones de civiles








400 migrantes libixs han perdido la vida en un naufragio en el Mediterráneo huyendo de la barbarie que dejó la OTAN en...

Posted by Jaleo Juventud Andaluza Independentista on Miércoles, 15 de abril de 2015

¡Es el capitalismo, estúpidos!

En todo el mundo, las comunidades indígenas sufren el devastador robo de sus tierras

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